Angeles Ruibal – Conocí a Elena, hija del genial pintor Manuel Colmeiro, en mi primer viaje a Madrid, allá por 1962. Me presentaron mi cuñado Agustín Pérez Bellas y mi hermana Mercedes Ruibal. La verdad es que íbamos hacia Sevilla, pero surgieron avatares que nos hicieron quedar en la capital de España. Estuvimos viviendo en casa de Elena y su marido, el escultor Jesús Valverde, unos quince días. Los cuatro eran muy amigos. Mi hermana la conoció en Buenos Aires y Jesús era amigo de Agustín. Elena estaba en Galícia veraneando con sus hijos. Tuve el honor de contemplar sus primeras cerámicas en su casa-estudio de la calle Fuencarral. Al regresar a Galicia la conocí en un chalet de La Ramallosa, entre Vigo y Bayona. Un encanto de mujer. Sensible y sencilla. En esta primavera del 2014 comprobé en el museo pontevedrés que sigue siendo igual.Y eso que obtuvo todos los premios y éxitos posibles.
Enorme fue el placer que tuve al musicalizar este poema del maestro Atahualpa Yupanqui. Cuando comencé a cantar a Don Ata, a finales de los años `60 en Madrid, ni siquiera soñaba con esta posibilidad. En 2010 su hijo, Roberto Chavero me hizo llegar este poema para que viera si le encontraba la melodía. Di con ella y forma parte de mi CD
Angeles Ruibal -Fuimos con mi primer profesor, el pianista y compositor argentino 
Angeles Ruibal – «Nos conocimos con
Angeles Ruibal – «Me llegó por sorpresa una invitación en abril de 2005 del alcalde, don Manuel Rivera, para ir a cantar al «Multiusos» del Concello de Arbo. Era el día de la Fiesta de la Lamprea. Me acompañó el guitarrista argentino 
