Angeles Ruibal “¡Y ahora que tengo una muñeca!”

La muñeca de Angeles RuibalAngeles Ruibal – “En estos días otoñales del 2014 pasé por una tienda de Pontevedra, donde suelo comprar pequeñas antigüedades. Allí estaba ella, una muñequita de porcelana que trajo a mi memoria aquella otra que mi hermana Mercedes Ruibal, me mandó desde Buenos Aires. Lo hizo a través de mi primo Baldomero, un mozo guapísimo con bigote y amplia sonrisa. Cuando yo tenía siete años, ella se fue a la Argentina para aprender a cantar tangos, pero volvió ocho años después, convertida en una famosa artista plástica. El pintor Laxeiro fue su maestro allí. Cuando nos reencontramos me enseñó a cantar tangos de Gardel. Tenía una voz muy expresiva y suave”

  • Angeles Ruibal “La muñeca que llegó de Argentina”

Jugué mucho con aquella muñeca. Mis vecinitas me la pedían constantemente y yo se la dejaba un ratito. Un día se le cayó a una de ellas sobre una laja y la lloré desconsoladamente. Junte los trocitos, los coloqué en su mantita y la enterré en una ceremonia íntima al pié de una higuera, juno a mi perro que no entendía mi tristeza. A pesar que cada año aparecía otra muñeca en mi casa el día de Reyes, ella siguió viviendo en mi recuerdo, como si fuera una hijita ausente.

  • La otra muñeca de mi hermana Marisa

A mi hermana Marisa Ruibal cuando yo era una mocita de catorce años, le había tocado en un circo una enorme, pero a mi ya me estaba gustando más un mocito del pueblo que no me hacía ni caso y dejé de jugar con muñecas. Además había que cuidar los animales y trabajar el campo. De repente, al marcharse mi padre, me tuve que hacer mayor.

Mi primer muñeca me la había regalado mi tía Argentina Argibay Iglesias, al año y medio de mi vida. Fue días antes de que se marchara con mi abuela Aurora y tres tías para comenzar una nueva vida en Buenos Aires donde ya estaban cuatro hermanos mayores. Ella recordaba siempre la cara de sorpresa que puse al ver aquella muñeca y mi voz repitiendo una y otra vez “¡¡aaah, aaah!!” con los ojos llenos de asombro. Me dijo que nunca olvidó aquella expresión mía. Yo era su chiche, por ese motivo me llamó Chichita y mi mamá Aurora, mis hermanos y todo el pueblo, me llamaron por mucho tiempo así, a pesar de tener todos estos nombres: María de los Ángeles Pilar Carmen. Bueno, en mi pueblo aun me llama mucha gente así…

…de pequeña me gustaba jugar a ser mamá, como todas las niñas., Inventaba comidas con diferentes hierbas y semillas de la huerta para mis muñecas. Pero al mismo tiempo que cocinaba, no dejaba de canturrear canciones inventadas, por eso algunos ya me llamaban la artista.

El otro día, al volver a casa, cociné, canturreé ese tango “que te he visto la otra noche parada ante una vidriera /contemplando a una muñeca con deseos de llorar” y jugué con la mía. La cosa no cambió tanto de cuando yo vine a este mundo

Angeles Ruibal Pontevedra Galicia España


3 respuesta a Angeles Ruibal “¡Y ahora que tengo una muñeca!”

  1. Nelida Caracciolo dice:

    Querida Angeles Ruibal, que hermosa y dulce nota has escrito con tus recuerdos de la infancia, qué inocencia en aquellos años, nosotras, mis amigas y yo Beatriz, Martita, Susana, Tito, jugábamos a la mamá, pero más a la maestra y tito y yo éramos los alumnos, casi siempre, pero a mí me gustaba ser maestra, y con el tiempo lo fui pero, profesora de Inglés por muchos años hasta que me jubilé en 2003, en 1997, comencé por segunda vez la Universidad para ser Traductora Pública, pero hice lo que en la Universidad de Buenos Aires llaman el CBC, que es un estudio previo a la entrada a la carrera, en 2002, di examen de ingreso para el Traductorado, y sali bien en ambos exámenes, Castellano, e inglés, me puse muy contenta, ya estaba casada, y tenía a mi hijo que estaba en los últimos años del secundario, y estaba muy orgulloso de mí y un poco asombrado, les decía a sus compañeros -Mi mamá está en la facultad! Esos Estudios tuve que dejarlos cuando mi madre se enfermó. Pero ya tenía el “como”de la traducción.N.

    • Angeles Ruibal dice:

      Cada uno de nosotros tenemos una gran historia de nuestra vida mi querida Nélida, solo hay que saber contarla, así qué anímate a escribirla.
      Hermoso comentario de tu hijo.
      Un fuerte abrazo amiga!!

    • Angeles Ruibal dice:

      Si mi querida Nélida Caracciolo, pero te contesté en un lugar equivocado.
      Gracias por tu comentario. Espero que leas el otro cuando vuelvas a entrar.

      Mis abrazos!!!