Ángeles Ruibal – Hoy vuelvo a mi infancia, a mis recuerdos en San Andrés de Xeve, a la casa de mis abuelos maternos donde viví desde mi primer año y medio de vida. Cuando mi abuelo Ramón Argibay Casal, partió por culpa de una maldita pulmonía, mi abuela Aurora Iglesias Rey y tres de sus hijas, se fueron para Buenos Aires, Argentina, donde ya vivían cinco hijos varones. Mi madre, Aurora Argibay Iglesias, Yoya, se quedó en la casa familiar con nosotros. En la huerta teníamos muchos árboles y cuando crecí, lo que más me gustaba era subir a las higueras para comer sus higos, hamacarme en sus ramas y cantar.
En mi último 
La presentación del libro «Do gris ao violeta» se venía anunciando desde el verano. Y lo conocimos después de 

En esta foto de
Desde muy pequeña cantaba en todas partes y lo hacía para mí, para mis amigas, vecinos, parientes… La voz me salía sola, sin esfuerzo, pero siempre con mucha pasión. Interpretaba canciones mejicanas, cuplés, tangos, cantos gallegos…Lo cantaba todo. En la primera foto, estaba haciendo un «espectáculo» en una piedra del río Lérez, en un paso que nos llevaba al pueblo de Tenorio. Era su romería con gaiteros, bandas de música y orquestas tocando hasta altas horas de la madrugada. Pasábamos la noche allí, para asistir al otro día a la Misa del Santo, donde estaba todo el pueblo y alrededores. Me dicen que casi tenía tres años ¡Qué mayor!