Angeles Ruibal – La actriz que pude ser

Cuando era niña, pasaban por mi aldea, Santo Andrés de Xeve / San Andrés de Geve, varias compañías de teatro cada año y nos ofrecían hermosas obras clásicas que nos hacían pensar, soñar, emocionarnos y algunas veces llorar. Me puse a recordar de una ocasión en la que, si entonces hubiera aceptado una propuesta de contrato, tal vez hoy sería una conocida actriz. Quien sabe el destino, no?. La historia es esta…

 

 

  • Angeles Ruibal “Una compra en lo de Pampín que pudo cambiar mi vida”

Con motivo de una de esas visitas de compañías de teatro, se les enfermó una de las artistas del elenco y buscaron una sustituta entre las jovencitas de la familia y allegadas del buen tabernero, Don Constantino Pampín, que era el que les alquilaba el salón para la representación y los tenía de huéspedes. En esa taberna mi padre, siendo yo niña y a pedido de los clientes, me subía a la mesa para que les cantara y yo feliz. Luego me regalaban caramelos y galletas. Las tabernas fueron mi primer escenario. Después de hacerles pruebas y más pruebas a todas las aspirantes, no dieron con ninguna y ya estaban decididos a cambiar la programación, hasta que me vieron entrar en la taberna y ultramarinos con mi bolsa de la compra y mi melena rubia ondulada cubriéndome la espalda.

 

 

  • Angeles Ruibal “El director pensó seguro… una artista en Xeve”

Me invitaron a su mesa donde estaban reunidos y me preguntaron si quería ser actriz por una noche y yo acepté, siempre que mi madre me dejara. Me acompañaron a casa y mi madre me dio su permiso. Ya estaba acostumbrada a que actuara en todos los actos de la iglesia y cantara en otras ocasiones en los concursos que organizaban las otras compañías que pasaban por allí. Para la mejor actuación había premio y yo me los llevaba siempre. Me ganaba unas medias de cristal o un pañuelo de seda, todo era para mi madre! Los chicos nunca participaban.

 

 

  • Angeles Ruibal “Nada menos que el debut con Genoveva de Brabante”

Me dijeron que fuera a las cinco de la tarde a ensayar y a la noche ya era toda una actriz. Mejor dicho un niño actor, ya que mi papel era hacer de hijo de la duquesa Genoveva de Brabante, esposa del Conde Sifrido. Una hermosa historia de amor alemana, sacada de una novela de caballería. ¿La recuerdan? Un tiempo después de estar casado, el Conde tuvo que ir a las Cruzadas y, como no volvía, ni se sabía de él, le dijeron a Genoveva que se había muerto. Un malvado quería quedarse con sus riquezas, el castillo y con ella también. Pero al ser despreciado, la acusó de infiel y la mandó matar junto con su hijo en el bosque. Una sirvienta se apiadó de ella y le rogó al verdugo que la dejara vivir y allí quedó con su hijo en una fría cueva. Años más tarde, cuando su esposo volvió de la guerra, le dijeron que habían muerto los dos de una tremenda y costosa enfermedad, donde habían gastado su enorme fortuna. Después de un largo duelo, el Conde se fue solo de caza y los encontró en el bosque quedando todos muy felices. Lo que no sé es si comieron perdices. Fue tal el éxito, que fui aplaudida y aclamada por mis vecinos. Ellos me solían llamar la artista o la radio porque me pasaba el día cantando.

 

 

 

 

 

  • Angeles Ruibal “Y también actué en La Pasión de Cristo”

Era Semana Santa. Les gustó tanto mi actuación a la compañía, que me dijeron si quería hacer de María Magdalena al otro día, y así fue. Aquí ya tenia frases más importantes. Me acuerdo de una que le tenía que decir a Cristo, cuando estaba en la cruz: “Señor, para tantas penas, ya que no le dáis consuelo, dazle al menos fortaleza”. Me refería a la Virgen María que estaba a mi lado desconsolada. En los ensayos me dijeron que tenía que arrodillarme antes de hablar y así lo hice, pero cuando actué de verdad, me tiré de rodillas con tanta pasión y mi voz salió tan dramática, que el público se puso a aplaudir con mucha fuerza que se me hizo un nudo en la garganta de la emoción. Menos mal que era mi última frase. Las rodillas quedaron heridas por el roce con las bastas maderas del escenario, pero no me importó nada. Lo pasé muy bien! Lo mío eran los escenarios.

 

  • Angeles Ruibal “Y también canté entre bambalinas”

Se me olvidaba decir que, al comienzo de la obra, teníamos que cantar una canción de alabanza. Era un Aleluya y yo la canté detrás del telón. Luego me dijeron que mi voz llenó toda la sala de emoción y alguna que otra lágrima resbaló por los rostros del público.

 

  • Angeles Ruibal “El destino golpeó en mi puerta, pero no abrí”

La compañía era una gran familia y el que hizo de mi padre, me dijo que quería hablar con mi mamá. Querían llevarme a trabajar con ellos, pero les dije que ella no me dejaría ir. Confieso que yo tampoco quería. Me ofrecieron 25 pesetas diarias con comida y alojamiento. Era un pastón para una niña de 15 años, pero me dió igual. Yo era feliz en mi casa y la fama y el dinero nunca me importaron.

 

  • Angeles Ruibal “En la obra de mi vida, tenía el corazón muy herido entonces”

A los 14 años me quedé sin mi padre. Este recuerdo se lo dedico a él por todas sus enseñanzas teatrales. Entre otras obras, solíamos representar a Don Juan Tenorio y mi papel siempre era el de Doña Inés. Algunas veces cambiaba la letra diciendo: “En esta apartada orilla, a cagado una chiquilla y produce mal olor”. ¡Cuánto nos divertíamos juntos!! El podría haber sido un gran cómico y un escritor si se lo propusiera, pero se quedó siendo casi cura, secretario de Ayuntamiento y un divertido papá ¡Te recuerdo cada día y a cada momento!

Mi querido José Ruibal Castro me enseñó este poema de Bécquer. Cada vez que lo canto, veo su imagen paterna junto a mí

Angeles Ruibal Pontevedra Galicia España


Una respuesta a Angeles Ruibal – La actriz que pude ser

  1. LUIS LEONI dice:

    Actriz es quien interpreta en el escenario o en el plató ya sea un personaje o su propia historia, en la distintas vertientes del arte, tu Angeles, según creo yó, no solo cantas, interpretas, vives cada nota, te paseas con garbo por el proscenio o entre la platea, tienes el don del la voz, el instrumento musical mas perfecto de la creación y tan bien afinado que da gusto oirte y lo que haces artisticamente es natural y como lo sientes, también eres compositora. No tengas duda alguna eres una actriz de lujo, una estrella de verdad y te ganas con justicia cada aplauso.