Ángeles Ruibal – Marcos Mundstock y Héctor Alterio, muy queridos amigos

Celebro mis 85 años viendo expandirse por internet mi último CD Así siento a Yupanqui, volumen 2, donde me acompañan grandes amistades de cantoras y cantores que iré presentando poco a poco. Hoy nombraré a dos geniales amigos que abren y cierran este disco. Marcos Mundstock al comienzo de cada canción, recitando fragmentos de El payador perseguido. Héctor Alterio que en un BONUS especial, lo cierra recitando Destino del canto

Ángeles Ruibal – Héctor Alterio, un gran premio que me dio la vida!

Les hablaré de mi encuentro con Héctor Alterio. Fue en Madrid, 1975, cuando recién llagado de Argentina y acompañado por su compañera, Angela Bacaicoa, llamada cariñosamente Tita, y sus entonces pequeños hijos, Ernesto y Malena, hoy grandes actores, vinieron a nuestra casa especialmente a conocernos y a comer mis tortillas, las cuales fueron muy festejadas. Héctor esa noche me nombró la mejor tortillera de Madrid, con un deje de humor del que hacía gala. Un gran honor para mí!


Ángeles Ruibal – A veces un collar tiene gran recorrido

Al momento de despedirnos Tita se fijó en mis collares raros colgados en la pared y sobre todo uno de ellos le llamó mucho la atención. Era un collar de dientes de cebú que yo había comprado en Brasil. A instante me comentó que era un collar de la buena suerte. Lo descolgué y se lo puse en el cuello deseándole lo mejor del mundo para ella y su familia y parece que funcionó. Siempre que nos vemos comenta aquel momento y piensa en la suerte que les dio aquel collar. Me dijo hace unos años en Buenos Aires que Malena lo usa de vez en cuando y yo feliz que lo haga!
Me siento muy satisfecha con mi pequeña aportación a una familia tan querida.


Considero que sin Héctor Alterio, el cine hispano-argentino no sería igual. Gracias por siempre maestro! Ya eres eterno! Aquí te dejo recitando a Yupanqui con versos de Destino del canto. Me lo mandaste hace muchos años y, por suerte, editamos este Volumen 2 dedicado a Don Ata, dejándote como broche de oro con todo tu sentimiento reviviendo sus palabras


Ángeles Ruibal – Pontevedra – España