Angeles Ruibal y su hermana, Marisa Ruibal, pintora

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Mi hermana Marisa fue una madrecita para mí. Cada mañana me lavaba, peinaba, sintiendo sus manos y dedos recorriendo mi cabeza, ordenando mis cabellos… era fascinante. Luego me hacía los tirabuzones y salía corriendo a jugar debajo del hórreo que había en aquella casona familiar de San Andrés de Xeve, donde tenía “mi casita” instalada, con la vajilla de latas de sardinas y poco más, ya que mis vecinitas, cuando tenía algún juguete importante, se lo llevaban a su casa. Así que tenía que esperar nuevamente los Reyes Magos para tener nueva batería de cocina.

Marisa Ruibal
hace veinticinco años que pinta, pero sólo para ella, su familia y amigos. En 2012 como excepción se presentó con un cuadro, Nube en cores con palabras, al certamen de pintura y poesía organizado por la Xunta de Galicia y otras entidades gubernamentales… y se llevó el tercer premio ¡Bravo Marisa!!

Suelo fotografiar las flores que nacen entre las piedras. Le mostré a mi hermana algunas de esas fotos y ella las pasó a la pintura. Me gustan mucho y los tengo adornando las paredes del salón de mi casa en Pontevedra, que está a doscientos de metros de la suya.

  • Marisa Ruibal y El Buen Gusto de Pontevedra

Años antes estuvo mucho tiempo al frente de un comercio tradicional en plena Calle de la Oliva, 2. Se convirtió luego en uno de los locales que enmarcaban la salida de la Galería de la Oliva, en pleno centro pontevedrés, a metros de La Peregrina. Se llamaba El Buen Gusto y eso es lo que tenía, trasladando la sensibilidad de Marisa para seleccionar lo mejor en ropa de calidad para damas y caballeros.

Cuando fue dejando esa actividad comenzó a volcarse en la pintura, arte que siempre la había atraído por la influencia de Mercedes, nuestra hermana pintora “profesional” y Yoya, nuestra madre que también pintaba. Pero ella se sentía muy realizada cuidando a sus hijos Maximino, Ángeles y Cristina, más la atención de la importante tienda de los Villaverde, la familia de su esposo.

Muchas veces en su casa interpreté este alalá, coreado por todos…

Angeles Ruibal, Pontevedra, Galicia, España