Angeles Ruibal cantando a su Concello de Pontevedra

angelesruibal-pontevedraCuando me fui de Pontevedra a Madrid fue una difícil prueba, pues tuve que aprender a desprenderme de fuertes lazos familiares y de su verde paisaje manchado de flores silvestres, que solía recoger en cada primavera. Mis añoranzas las fui consolando gracias a los cantos gallegos que aprendí de niña. Los nostálgicos alalás me traían a mi tierra.

Quen me dera en Lobeira,
Quen en Lobeira me dera,
Quen me dera en Lobeira,
lobeiriña, miña terra.

Para mí, mi pueblo se llamaba Lobeira, aunque en realidad es San Andrés de Xeve. El canto me acercaba a mi aldea.

  • Angeles Ruibal “…y ahora, otra vez en Pontevedra”

Hoy, después de haber recorrido el mundo, vuelvo a Galicia donde los afectos y paisajes siguen impactándome. Volver a caminar por Pontevedra y admirar sus calles, sus plazas, su ría, sus mercados, ha sido para mí un reencuentro lleno de emociones. Su arquitectura llena de historia, nos traslada a tiempos pasados y llenos de misterio.

  • Angeles Ruibal y los lugares de la “boa vila” que es Pontevedra

El viejo puente de piedra que atraviesa el río Lérez y te indica el camino a Santiago de Compostela, o el de Poio, Ponte da Barca, que te acerca a las playas de arenas blancas, te invitan a que vuelvas. Se hicieron otros puentes, pero estos dos están en mi pasado. Praza da Ferrería, templo de La Peregrina con la Iglesia de San Francisco detrás y algo más lejos la Catedral Basílica de Santa María. El paseo de La Alameda donde se viven las fiestas de la ciudad, con el Concello de Pontevedra y su plaza. El Teatro Principal que me ha acogido tantas veces…

Esta es mi tierra… la que siento cuando canto a Rosalía de Castro…Algums din miña terra

Angeles Ruibal, Pontevedra, Galicia, España